Eva
Y descubrir que la moda la podemos disfrutar todos
“… Por eso mis “hogares” son generosamente ricos... más aún, quiero excederme en esto. Quiero que sean lujosos. Precisamente porque un siglo de asilos miserables no se puede borrar sino con otro siglo de hogares “excesivamente lujosos”. Sí. Excesivamente lujosos. No me importa que algunas “visitas de compromiso” s e rasguen las vestiduras y aun con buenas palabras me digan: – ¿Por qué tanto lujo? O me pregunten casi ingenuamente: – ¿No tiene miedo de que al salir de aquí estos “descamisados” se conviertan en “inadaptados sociales”? – ¿No tiene miedo de que se acostumbren a vivir con ricos? No, no tengo miedo. Por el contrario; yo deseo que se acostumbren a vivir como ricos... que se sientan dignos de vivir en la mayor riqueza... al fin de cuentas todos tienen derecho a ser ricos en esta tierra argentina... y en cualquier parte del mundo”
La Razón De Mi Vida (1951)
Yo vengo de un pueblo donde (en su mayoría) Eva Perón es como una especie de insulto. Tuve la suerte de que mi abuela me contaba mucho de ella, con el amor y el entendimiento que la caracterizó siempre. Entonces, Eva era un concepto muy complejo de entender. Porque una puede escuchar las anécdotas de los trabajos maravillosos de ella y también quienes odian su nombre, su trabajo y celebran el cáncer que le quitó la vida.
Hasta que me encontré con los libros. Que escriben sus propias palabras, sus ideas, la manera en que ve la vida. Parece muy engreída decir que tengo mucho en común con Eva Perón, pero es muy lindo encontrarte coincidiendo con una figura de los libros de historia.



Luego está el estilo de Eva, su relación con la ropa y las joyas y el deseo que tenía de que también sea un antojo que la clase trabajadora pudiera complacer.
Ésta es una de las primeras enseñanzas, el lujo puede ser para todos, y eso está bien.
“Cuando se haga justicia no habrá ningún pobre, por lo menos entre quienes no quieren serlo... ¡Por eso soy justicialista! Por eso no tengo miedo de que los niños de mis hogares se acostumbren a vivir como ricos, con tal de que conserven el alma que trajeron: ¡alma de pobres, humilde y limpia, sencilla y alegre...!”
La Razón De Mi Vida (1951)
La historiadora Julia Rosemberg, en su libro “Eva y Las Mujeres” , pone en contexto la relación que tenía la sociedad con la moda y explica “El lujo o la elegancia habían sido hasta ese momento dominio exclusivo de las clases altas, para la cultura de izquierda generaba un desvío de pecado burgués, pero para el peronismo tenía otro sentido.”... Con el peronismo y el consumo de masas, aparece un nuevo estereotipo de mujer que tiene actividades fuera del hogar, que trabaja y que le interesa verse bien”
Un punto muy importante que aparece en este libro y del que poco se tiene en cuenta es una pequeña reseña cronológica de la transformación del estilo de eva: “Se vestía con símbolos que tradicionalmente habían sido de las “señoras de bien” como la casa Christian Dior, los tapados de piel los sombreros y las joyas o zapatos de marcas reconocidas” “... Sin embargo, con el paso del tiempo su vestuario se fué restringiendo a los trajecitos sastre y al peinado con rodete”



Con esto último queda claro que Eva usó la moda de ultra lujo para irrumpir en la política y dar un mensaje claro: una bastarda, pobre, del interior podía acceder al lujo y tener un buen gusto innato. Primero se cambió el color de su pelo de castaño oscuro a rubio y se arrojó encima las piezas más exclusivas y brillantes, como la oligarquía odiaba verla, exactamente igual a ellos. Una provocación, una declaración de cómo veía la política, entendiendo que democratizar la moda también es justicia social. Una vez recibido el mensaje (con más repudio y odio que impacto) convirtió su look un poco más minimalista, aunque nunca de mal gusto. Hay mucho de la personalidad, el trabajo y la política de Eva en sus looks. Impecables, prolijos, sin una sola arruga o un artículo de más. Precisos en cada detalle, y color.
Eva tuvo a su modisto, Paco Jamandreu, con quien mantuvo una larga amistad, y con el que trabajó meticulosamente sus trajes y vestidos. Paco cuenta en una anécdota que Evita confunde un collar sencillo por un collar de fideos pintados que le entrega Paquito como adorno y se los lleva a la boca en una reunión. Lejos de ofenderse o enojarse, los usó, les dió un motivo, como todas las demás piezas de moda.
También le hizo el vestido negro con el que iba a entrar por primera vez al Teatro Colon. El outfit completo estaba meticulosamente pensado para el día en que sus odiadores iban a compartir una sala con ella, en un asiento privilegiado. Ese vestido fue secuestrado y nunca se supo que pasó, la moda y la política son asuntos que se tejen con la misma aguja.
El modisto le dibujó unos diseños diciéndole que eran para sus próximas salidas, reuniones y viajes, mientras ella en su lecho de muerte, siempre impecable, siempre fashionista, siempre transgresora.



Hoy Eva cumple, nuestra Eva, a la que descubrimos todos los días. Esto debía ser más visual que escrito, pero la historia es mucha y muy rica para tan corta vida.
¡Gracias por tanto Eva! ¡Y que tu gloria sea eterna!
¡Feliz Dia de Evita!
Flor



