Perdón Gisèle
¿Dónde estamos las feministas?
Este letter no va a ser extenso como otros, lo único que espero es poder ser lo más concisa y clara posible.
Esta semana apareció la cara de Gisèle Pelicot por todas partes, una vez más. En el marco de la presentación de su libro de memorias “A Hymn to Life” dio entrevistas a la BBC, New York Times, Vogue, entre otros. Voy a ser 100% sincera, desde que salió a la luz su caso, leí las noticias, y no fui capaz de mirar su rostro en las miles de publicaciones donde aparecía, simplemente continuaba scrolleando. La verdad es que me quiebro cada vez que la veo y no contengo mis lágrimas, es una reacción rara pero este sábado, con mi llanto, abrí la entrevista que dio a The Interview y la vi completa.
Lo que me sucede con este caso no es lástima, ni angustia, es pura y llanamente frustración.
Miro a Gisèle y su integridad, tan fuerte y tan entera, poniendo la cara y sus palabras, entrando a un cuarto donde la van a volver a rodear sus abusadores. Me desborda pensar en esa situación y me lleno de bronca viendo cómo el mundo considera que ella es la que tiene que vociferar su tragedia para que esta realidad cambie de una buena vez.
“Como todas las víctimas de delitos sexuales en Francia, ella tenía derecho al anonimato y había procedido bajo la premisa de que, cuando comenzara el juicio en septiembre, se llevaría a cabo a puerta cerrada. Sin público, sin prensa, sin nombres reales. Pero aquel día de mayo, mientras caminaba por la playa cerca de su nuevo hogar en la Île de Ré, al oeste de Francia, se imaginó la audiencia privada: a un lado del tribunal, los 50 coacusados que la policía había logrado identificar; su ejército de 45 abogados; su esposo y el abogado de este. Al otro lado: sus dos abogados y ella, una mujer menuda de 71 años.”
Extracto de Vogue. Febrero 2026.
Nadie debería ser así de resiliente, ¡nadie!. Y nosotras acá. ¿Por qué estamos viendo a Gisèle tomando las riendas de una lucha que se suponía estábamos tacleando?. Nosotras éramos “las hijas de las brujas que no pudieron quemar” y sin embargo, hoy nos encuentran en nuestra casa cocinando tortitas o maquillándonos para tiktok. Se suponía debíamos ir por todos los derechos que nos faltaban conquistar y exponer la desigualdad de privilegios para que las víctimas no tengan que ser revictimizadas por las instituciones.
Es claro que no podía mirarle la cara porque me doy vergüenza. Siento que como feminista le falle a ella y a todas las mías. El mundo está en cualquiera, nosotras incluidas. A Donald Trump le piden que muestre si tuvo o no una amistad con Epstein dejando de lado que fue condenado en mayo 2023 por delito de abuso sexual y así y todo fue electo presidente tiempo después. Porque una víctima no es suficiente. Estos archivos Epstein de mierda que parece que para lo único que sirven es para hacer memes y fascinarse con la idea de que los millonarios hacen cosas feas. No hay culpables, tampoco hay mujeres y niñas protegidas, ni con justicia, es increíble, es como si fuesen un decorado en este caso. Y también parece que más de 3 millones de documentos de esta causa tampoco son suficientes. ¿Pero qué nos pasa?
Las feministas no somos “Los Avengers” pero igualmente vale preguntarnos ¿dónde estamos las feministas? Y no vale responder con esas respuestas (que sí, son más que reales) como “si no fuese por las feministas nunca hubiesen llegado ni a denunciar”, es cierto, pero todo este contexto histórico nos tendría que estar quemando las entrañas. Estamos viendo los peores horrores desde pantallas de todos los tamaños y formas. Nos miramos. Veo las que dejaron sus países y andan por Europa, completamente desentendidas y hasta punitivamente indiferentes, ¡es tan triste! Pero yo se que no soy la única que siente esta vergüenza, esta falta que estamos perpetrando. Por que por más que seamos las afortunadas de no haber pasado por semejante tragedias, no estamos exentas en absoluto y esa es una mochila que cargamos en nuestra vida pero es en esta vida que lo tenemos que destruir.
“A pesar de todos los capítulos difíciles, siempre he creído en la felicidad; eso es esencial para mí porque, si no hay amor, no entiendo para qué estamos en esta tierra”
Para CBC News. Febrero 2026
Busco una comunidad feminista, abiertamente lo digo por acá, desde mi poquísimo alcance. La que tenga ganas de retomar donde quedamos (2020) que me avise, estaré encantada.
Y perdón a Gisèle y a todas las otras a quienes echamos a la suerte. Una maldita suerte retorcida por el patriarcado opresor y perdón también por dejar que sean ustedes quienes nos aleccionen.
Flor


